8 oct. 2014

AMOR AL SILENCIO.


Todos los buscadores de la verdad se han enamorado del silencio. El silencio multiplica, dimensiona cualquier experiencia. Hay silencios pequeños donde no cabe apenas un suspiro contenido y hay silencios donde caben universos enteros…
Hay silencios frágiles y silencios profundos.
El silencio de la nieve, el silencio de la noche, el silencio compartido y el silencio solitario. El silencio que diluye el paso del tiempo y roza la eternidad. El silencio del desierto. El silencio de lo que va llegando sin darnos cuenta. El silencio del espacio. El silencio de la espera y la duda. El silencio del genio que despierta nuevas visiones y destruye otras. El silencio que no es humano y habita en lo más alto de las montañas. El silencio sonoro de los secretos no dichos. El silencio imposible del cuerpo. El silencio romántico y el atroz silencio de la naturaleza virgen. Caminar en silencio. El silencio que se multiplica en nuestro interior. El silencio que se detiene y provoca vértigo. El silencio que calma y apacigua. Todo eso y más es el silencio.

Sara Maitland es una escritora inglesa que ha experimentado el silencio en contextos muy diferentes. Explica que su enriquecedora experiencia con el silencio se ha convertido en el punto de referencia desde el cual dirige su vida.
En su libro Viaje al silencio describe  experiencias comunes que van apareciendo cuando un individuo se expone a largos períodos de silencio voluntariamente:
  1. Intensificación extraordinaria de las sensaciones y los sentimientos. Los cinco sentidos se amplían. Los estados anímicos se engrandecen.
  2. Relajación de los patrones de control que definen la personalidad. Se regresa a un estado más natural, infantil y desprejuiciado.
  3. Un fuerte sentimiento de conexión e integración con el mundo que llega como un regalo. Viene acompañado por un sentimiento de agradecimiento y felicidad.
  4. Pérdida de los límites de la propia identidad acompañado de una cierta fascinación. Pérdida de la noción del tiempo y del espacio, de lo que sucede dentro de la mente y de lo que sucede fuera.
  5. Toma de conciencia de lo inefable, de la experiencia que no puede ser explicada con palabras.
  6. Sentimiento de júbilo, más intenso que la felicidad o el placer. Un sentimiento profundo de belleza e inocencia recuperada.

     Editado en la página Área de Meditación Transpersonal en Red.

2 comentarios:

  1. Es tan pleno el silencio cuando se vivencia totalmente, que la experiencia es indescriptible y enriquecedora.
    Gracias
    Pruden

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    1. Así es...¡bendita experiencia!
      Gracias Pruden

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