14 abr. 2013

NO es NO.



NO es NO

Y hay una sola manera de decirlo: NO.

Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.

NO se dice de una sola manera.

Es corto, rápido, monocorde, sobrio y escueto: NO

Se dice de una sola vez. 

Un NO que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es NO.

Un NO que necesita explicaciones y justificativos, no es NO.

NO, tiene la brevedad de un segundo.

Es un NO para el otro, porque ya lo fue para uno mismo.

NO es NO, aquí y muy lejos de aquí.

NO, no deja puertas abiertas, ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser.

NO, aunque el otro y el mundo se pongan patas arriba.

NO, es el último acto de dignidad; el fin de un libro sin más capítulos ni segundas partes.

NO, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con pena y menos aún con satisfacción.

NO es NO, porque NO.

Cuando el NO es NO, se mirará a los ojos y el NO se descolgará naturalmente de los labios; la voz no será trémula, ni vacilante, ni agresiva, pero tampoco dejará duda alguna.

Ese NO, no es una  negación del pasado.

Es una corrección del futuro.

y sólo quien sabe decir NO, puede decir SÍ.


"El decir "No" es una de las declaraciones más importantes que un individuo puede hacer. A través de ella asienta tanto su autonomía como su legitimidad como persona y, por lo tanto, es la declaración en la que, en mayor grado, comprometemos nuestra dignidad."
Rafael Echevarría.

LOURDES MORALES
Personal, Executive & Team Coach

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