14 may. 2012

BUSCÁNDOME A MI MISMO ¿POR QUÉ HABRÍA DE SER TAN DIFÍCIL?


"No soy un hombre que sabe. He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros; comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacia sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo; pero todos aspiran a llegar a serlo, oscuramente unos, más claramente otros, cada uno como puede.
Todos llevan consigo, hasta el fin, viscosidades y cáscaras de huevo de un mundo primordial. Alguno no llega jamás a ser hombre, y sigue siendo rana, ardilla u hormiga. Otro es hombre de medio cuerpo arriba, y el resto, pez. Pero cada uno es un impulso de la Naturaleza hacia el hombre. Podemos comprometernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno."  Herman Hesse.


Emil Sinclair el protagonista de la novela de Herman Hesse (Demian: Historia de la juventud de Emil Sinclair) es un joven que comienza a caminar por la vida entendiéndose frente a sí mismo como un niño, un joven, un hombre que busca.

·     Busca momentos en su vida que le enseñan a APRENDER A VIVIR  y hacerlo con CONVICCIÓN.

·    Busca una verdadera MISIÓN, pero comprende que ésta misión, este sentido no puede ser elegido o determinado por los caprichos propios de una mente tan confusa como nuestra mente humana.

·    Busca asumir finalmente con responsabilidad el más importante de todos sus deberes: BUSCARSE A SÍ MISMO, sino comienza por ahí ¿qué destino tiene? ¿a qué podría él apuntar? El caos de su razón poco le podría ayudar para encontrarlo, tenía que mirar más hondo y más alto al mismo tiempo. Era el espíritu el único que le podría dar la estabilidad y el equilibrio para ver la vida con claridad.

·    Busca una sola CERTEZA, pero una que sea del Alma. Pues ella, solamente ella, sería el motor que le impulse a continuar descubriendo aquello difícil y complicado que le resultaba ese ejercicio al que llaman vivir.

El libro evoca una sensación de grata nostalgia por aquello que no tenemos en las manos, pero que sabemos que alguna vez estuvo en el corazón- una vez más resuena el eco de su pregunta:

“Quería tan solo intentar vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mi…¿Por qué habría de serme tan difícil?”


LOURDES MORALES
Co-Active Coach, CPCC
Desarrollo Personal, Profesional y de Equipos

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